¿Por qué la miel no es Vegana?

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¿Por qué la miel no es vegana?

La razón más simple es porque el Veganismo es una postura ética donde se excluyen todas las formas de explotación y opresión hacia todos los animales, humanos y no humanos. En la práctica, los veganos se alimentan de productos de origen vegetal, donde se excluye la carne, el pescado, aves, huevo, miel, leche animal y sus derivados. Además se promueve el uso de alternativas para todas las materias derivadas parcial o totalmente de animales: cuero, lana, seda, pieles, etc. Por otra parte, no necesitamos ir necesaria y únicamente al término de veganismo para entender que la miel no es vegana. Las abejas (Apis mellifera) son, sin duda, animales. James y Carol Gould (profesor de ecología y biología evolutiva en Princeton y escritora a tiempo completo de ciencia) precisan que las abejas de miel están en la cima de su rama del árbol evolutivo y que los seres humanos son los más desarrollados de nuestra rama. Las abejas, son una de las dos soluciones mas elegantes a los desafíos de la vida en nuestro planeta. Más interesante, quizás, que las muchas diferencias son los paralelismos. ¿Son inteligentes las abejas? Existen evidencias de que lo son. La gente ha estado estudiando el comportamiento de las abejas desde hace centenares de años y con razón. Actúan de maneras que sugieren inteligencia, como la siguiente prueba: dos grupos de las abejas de la misma colmena fueron acostumbradas a dos fuentes de alimento, una en la orilla de un lago y la otra en el centro del lago. Cuando el valor nutritivo fue aumentado en ambos sitios, ambos grupos de abejas bailaron en la colmena para comunicar al resto de las abejas donde conseguir buen alimento. Las abejas que miraban la danza, salían y comían en la orilla. Quizás las abejas que miraban el baile del lago, pensaban: “¿Flores en el centro del lago? No puede ser…” y muy pocas abejas volaron hacia el lago. En este punto, quizás pienses que esas abejas no deseaban volar hacia un lago. Bien, los investigadores decidieron probar otra vez la prueba y movieron el alimentador cerca de la orilla opuesta (aunque todavía estaba rodeado de agua) esta vez, las abejas parecían haber pensado que la fuente de alimento estaba en un punto más razonable y, siguiendo la danza del lago, volaron en cantidades hacia ambos alimentadores. ¿Qué pasa con el dolor? Los veganos no juzgan a las especies basándose en su inteligencia. Si fuera aceptable comer a alguien porque es tonto, muchos seres humanos estarían en apuros. El punto de inflexión es otro: el sentir dolor. Las abejas son animales con un extenso sistema nervioso capaz de transmitir señales de dolor. Y a diferencia del caso de las plantas, el dolor que nosotros conocemos sería una característica evolutiva muy útil ya que las abejas pueden moverse para evitarlo. El dolor, por motivos evolutivos, debe ser una sensación desagradable, pues si no, no serviría de nada. Sin importar si las abejas son conscientes del dolor o no, este existe, y ellas están dotadas de un sistema nervioso capaz de sentirlo. La esclavitud de las abejas El hecho es que las abejas están esclavizadas. El motivo para oponerse a esta esclavización es el expresado por Alicia Walker, para quien: “Los animales del mundo existen por sus propias razones. No fueron creados para los seres humanos como tampoco lo fueron los afroamericanos para los blancos o las mujeres para los hombres”. Lo que sigue es una mirada especifica de cómo las abejas son explotadas por los humanos. Observa que esto sigue exactamente el mismo patrón de la utilización animal que probablemente te es familiar. Es importante darse cuenta de quien está criando las abejas. Puedes tener una imagen en tu mente de una persona (el 5% de los apicultores de EEUU son mujeres) con algunas colmenas en su patio trasero. Mientras que ésa es, de hecho, la imagen apropiada de la mayoría de los apicultores, la mayoría de la miel viene de fábricas apicultoras a tiempo completo. La sucesora de la reina es seleccionada por un humano en vez de que por la misma reina la que es inseminada artificialmente. Las reinas pueden vivir hasta cinco años, pero la mayoría de los apicultores comerciales las sustituyen cada dos años, y a menudo, anualmente. Sustituir es un eufemismo para expresar que se mata a la antigua reina. Los apicultores de los patios traseros también matan regularmente a sus reinas. Esto se hace por diversas razones, pero principalmente para ejercer el control sobre la colmena. Por ejemplo, se hace para prevenir la salida en enjambre, la agresión, infestaciones por ácaros y para guardar la producción de la miel al máximo. Las reinas vienen de proveedores comerciales de reinas. La imagen es, centenares de reinas con algunas crías de abejas en jaulas individuales, que esperan para ser transportadas alrededor del país. El recorrido puede ser áspero para las reinas: según Eric Mussen, apicultor, “una vez en la oficina de correos o en el depósito de envío, casi cualquier cosa puede pasar. Las reinas pueden ser calentadas excesivamente, enfriadas, dejadas al sol durante horas (desecadas), golpeadas en los compartimientos de equipaje y expuestas a los insecticidas. A menudo, la oficina de correos no puede contactar con el cliente cuando llegan las reinas y pueden estar en el almacén durante días. Es sorprendente que las reinas lleguen enteras con el tratamiento”. Algunas abejas incluso consiguen viajar por todo el país en camiones o en trailers tipo plataforma. Finalmente, las colmenas rutinariamente se parten por la mitad según lo que desee el encargado, no según los designios de la reina. Al manipular las abejas, la mayoría de los apicultores utilizan un ahumador, para mantener control y para prevenir algunas picaduras. El humo consigue que las abejas traguen miel, lo que las calma. El humo probablemente también enmascara la alarma de feromonas que las abejas guardianas lanzan y evitan que la colmena entera se agite. Durante el invierno ponen a un ratón protector sobre la entrada de la colmena. Generalmente, las abejas arrastran a sus muertos fuera de la colmena, pero el ratón protector evita a menudo que esto suceda. Advierten los apicultores: “es útil quitar cualquier amontonamiento de las abejas muertas detrás del ratón protector una o dos veces durante el invierno”. Como se puede ver, no hay respeto por la vida de las abejas. En los EEUU, el 10% o 20% de las colonias se pierden durante el invierno. En parte por accidente y en parte a propósito. Algunos apicultores matan sus colmenas antes del invierno. Esta práctica puede tener un sentido económico. Desafortunadamente, no es el pequeño apicultor quien lo hace, sino las industrias de apicultores, así que millares de millones de abejas son muertas. También, en el proceso de levantar la colmena y coger la miel, algunas abejas son aplastadas por los marcos o pisadas. Las abejas que pican al encargado para defender su hogar también mueren. Si combinan a dos colonias, matan a la reina de la colonia más débil. Para poder quitar fácilmente la miel del panal, éste se calienta a menudo antes del retiro de la miel. Robando la miel En palabras del Consejo Nacional de Miel (National Honey Borrad-NHB), la “miel es “manufacturada” en una de las fábricas más eficientes del mundo, la colmena. Las abejas pueden viajar hasta 55.000 millas y visitar más de dos millones de flores para recolectar bastante néctar para hacer apenas una libra de la miel”(NHB). Las abejas recolectan el polen y el néctar de las flores en sacos. La miel se almacena en la colmena como alimento para el otoño. A veces hacen más miel de la que podrán comer, pero los apicultores no les quitan solamente el suplemento. Según James E. Tew, un especialista de la extensión en apicultura en la Universidad del Estado de Ohio en Wooster, “los apicultores comerciales extraen con frecuencia toda la miel que les serviría para el otoño y después las alimentan con jarabe de azúcar o jarabe de maíz en cantidades bastante grandes para proporcionar todo el alimento del otoño que las abejas necesitarían”. El hurto de toda la miel para el otoño es simplemente la forma más evidente de explotación. Las abejas también se alimentan a menudo en otoño para prepararse para el invierno y en la primavera, y a comienzos de verano, para asegurar que la colmena tenga un buen comienzo. Los apicultores hacen que las abejas comiencen a trabajar antes de lo que ellas normalmente harían. El azúcar con el que las alimentan en otoño se convierte en miel, incluso si un apicultor le dice que sus abejas sobreviven el invierno con su propia miel, mucha de esa miel pudo haber venido simplemente de bolsas llenas de agua de azúcar. Una colmena en el Reino Unido utiliza por lo menos 8 kilogramos de azúcar cada año. En los EEUU, pueden utilizar 12 kilos. Sucede que la miel es mucho más completa que el azúcar: contiene cantidades muy pequeñas de grasas, de proteínas, de vitaminas y de minerales, necesarios para las abejas durante el invierno. Otra cosa a tener presente es la historia de la apicultura. Las abejas son únicas, en el sentido de que no están domesticadas, a pesar de llevar una relación muy larga con los seres humanos. A lo largo de la historia humana, la miel fue recolectada de colmenas salvajes. La apicultura comenzó hace solamente 10.000 años. Las abejas fueron encerradas en troncos, cestas colgantes y botes, todos puestos horizontalmente en el suelo. También se encerraban en los árboles de los bosques y en contenedores colgando de árboles. Eventualmente en Europa y en Asia se probaron los envases verticales. En la naturaleza, las abejas construyen panales que cuelgan y todo es inmóvil. En las colmenas de barra, las abejas construyen sus panales en una barra de madera, de manera que los panales individuales se pueden quitar levantando individualmente las barras. Los panales conservan su forma natural de U en el fondo. No fue hasta 1851 que la moderna colmena de Langstroth fue inventada. En este caso, los panales ocupan marcos enteros (como una pantalla de ventana) y son rectangulares. Esto hace que las colmenas se puedan amontonar, y puesto que los marcos son de tamaño universal, pueden ser intercambiados entre las colmenas y ser preparados por los seres humanos. Esto permite manipular que la reina no ponga huevos donde el apicultor quiere que la miel se almacene. Los marcos adicionales se pueden agregar si hace falta para aumentar la producción de miel. Es innecesario decir que la colmena de Langstroth fue acogida muy rápidamente y es la colmena preferida hoy en día. La nueva tecnología permite incluso mayor eficacia en la extracción de miel. Si un apicultor le dice que siguen utilizando solamente métodos antiguos, éstos solamente tienen 100 años y son radicalmente diferentes de los métodos que existieron durante milenios. Tampoco tienen nada en común con los métodos no occidentales de la apicultura, que acentúan humildad, respeto y que verdaderamente son parte de la naturaleza. Los apicultores negarán que sean los dueños de esclavos a quien roban sus productos. Te dirán que están trabajando con las abejas para ayudarles a alcanzar su máxima capacidad, lo cual es muy difícil de medir en la producción de miel. Además de ser horriblemente paternalístico, la perspectiva del apicultor tiene poco sentido. Bajo condiciones naturales, si la colmena produjera un exceso, se dividirían en dos colonias y no habría ninguna pérdida. No obstante, es importante ver a los apicultores como aliados potenciales. Están a menudo más enterados de las preocupaciones ambientales que la demás gente y podrían cuidar de verdad a sus abejas. Algunos cambios simples en sus actitudes probablemente harían su comportamiento más aceptable para los veganos, aunque realizar esos cambios no es cosa fácil. Haría falta que dejasen de verse a ellos mismos como apicultores. Los “productos” de la colmena Las abejas tragan el néctar recolectado, lo regurgitan, le agregan enzimas, lo mastican, se lo tragan y repiten esta operación muchas veces. No es una imagen bonita. Los apicultores se ponen muy a la defensiva en este aspecto. Uno me dijo que la “miel no era un vómito. La regurgitación es un proceso digestivo”. Bien, lo llames como lo llames ellas se lo tragan y luego lo escupen. Lo digieren parcialmente, así que no veo cómo no se le puede llamar proceso digestivo. Él se exaltó diciéndome: “si usted tiene algún problema con los procesos de la naturaleza quizás debería permanecer fuera de ella”. El fondo es que los apicultores se molestan al mencionar cómo se hace la miel, porque es algo que la gente raramente se detiene a pensar, y muchas veces le resultaría desagradable. El método de producción de miel no se utiliza como herramienta para comercializarla. ¡Incluso no se puede saber cómo se hace la miel en el website del National Honey Board’s! Por supuesto, la miel no es el único producto de explotación de abejas. Los que siguen son otros “productos”:  • Se obtiene el veneno de la abeja cuando la abeja pica alguien o a algo. La abeja muere si pica a alguien. • El polen de abeja es polen recogido por las abejas. También contiene algo de saliva de abeja y néctar. Es popular porque los seres humanos no pueden recolectar una variedad tan amplia de polen. • La jalea real es un alimento nutritivo, exclusivo para la reina. • La cera de abejas es secretada por las abejas para construir sus colmenas. • El propóleo es una resina recogida por las abejas y mezclada con enzimas. Se utiliza alrededor de la colmena como pegamento y como antiséptico. Texto original: http://www.vegetus.org/honey/honey.htm Traducido por Acción Vegana  ¡Comparte esta importante información con tus amigos/as!

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